Suena el despertador pero pasamos de el,... la noche anterior nos fuimos tarde a dormir.
Sobre las 10h salimos del hotel con destino a la isla de Lantau para visitar el templo budista.
Esta mañana, como expertos en el transporte público de HK y con un 0% de cafeína en sangre, nos subimos al metro hasta la estación Central.
Al salir a la calle orientamos el mapa y descubrimos que para cruzar la calle hasta el otro lado, hay que saltar 4 vallas, cruzar 2 vías de tranvía y saltar una mediana,... toca mirar hacia arriba y buscar unas escaleras.
Dos pasarelas elevadas zigzaguean hacia objetivos similares,... y es que amigos, aquí uno no tiene ni puñetera idea de orientarse por fengshui.
Desayunamos y pillamos el ferry. Al llegar la cafeína empieza a hacer efecto y al pagar el autobús que lleva al templo, nos damos cuenta que en la Octopus Card no hay saldo suficiente para volver a HK.
El templo de Man Mo data del 1958 pero esta en continuas reformas y ampliaciones. Rodeado de varias residencias de lujo y a mi parecer, mucho más orientado al turismo que a la meditación.
Si te quedas a comer en el restaurante vegetariano del templo (6€/pers.), se te permite acceder a la parte interior del museo y a los niveles superiores más cercanos a la estatua de Buda.
La impresionante estatua de bronce del Buda de Lantau (o Tian Tan Budha) es posible verla desde varios kilómetros de distancia. La obra es relativamente reciente, 1992, cuando HK era aun colonia británica.
A poca distancia, se encuentra el Wisdom Path y una ruta de senderismo de ascenso al punto más alto de la isla. Como podéis ver en esta foto, disponíamos de todo el equipo necesario para hacer la ruta escarpada y vertical de 4h.
El Wisdom Path, o camino de la sabiduría, es un conjunto de postes con la traducción al chino de varios textos de reflexiones muy profundas del budismo originalmente escritas en sánscrito.
La obra también es muy reciente, empezó el 2002 y el último poste es del 2005.
Después de comer paseamos por la zona adyacente al templo. Es un mix entre la Roca Village y las calles de Xina de Port-Aventura. La construcción es muy reciente y puedes encontrar un 7-seven, Starbucks, MacDonals y múltiples tiendas de souvenirs.
Aburridos de esperar al autobús, leemos unas normas sobre su uso, tales como dejar abiertas las ventanas en caso de tifon,... que hay que tener el importe exacto para poder utilizarlo o bien la Octopus Card.
En nuestro caso, la Octopus Card no tenia saldo y el billete más pequeño era de 200HKD. Así que fuimos rápidamente a buscar cambio, y acabamos descubriendo que es posible recargar la tarjeta en cualquier comercio con una cantidad mínima de 50HKD (unos 5€).
Una vez de vuelta a HK, volvimos a subir a otro barco. En este caso se trataba de un pequeño crucero por la costa de HK, incluido también en el paquete del hotel.
Sin trípode y con el movimiento del barco, las fotos quedaban fatal, pero las vistas eran magnificas.
Durante el trayecto, nos contaron que el juego esta prohibido en HK, pero que Macao, antigua colonia portuguesa, realiza trayectos con grandes embarcaciones hacia aguas internacionales donde es legal realizar este tipo de actividades.
Eso es todo por hoy. Mañana más.






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