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miércoles, 1 de diciembre de 2010

1 de diciembre de 2010

Buenozzzzz diazzzzzz, son las 6 de la mañana y suena el despertador, porque tan pronto? Porque estamos en un barco y el desayuno se sirve a las 7h (mala leche sabiendo que estamos todos de vacaciones)

Mientras desayunamos levamos anclas y volvemos a navegar por el fiordo, vamos hacia el mar de Tasmania, de repente el capitán aminora la marcha porque ha divisado foquitas junto a nosotros, el grupo de japoneses (suponemos) siempre los primeros en todo, salen raudos y veloces a cubierta y toman posiciones cámara en mano, nosotros subimos al siguiente nivel y tambien conseguimos las nuestras.




Cuando acabamos de desayunar subimos a la cubierta superior, afortunadamente hoy no hace tanto viento como ayer, pero fresquito que hace... El Mariner sigue su ruta por el fiordo de Milford... y nosotros nos sentimos tan pequeños...



El capitán vuelve a parar motores y nos anuncia que hay un pingüino crestado (mis prefes!) corriendo cámara en mano otra vez, como no los japos los primeros y no piensan dejar un hueco... gracias al tele que llevamos conseguimos una imagen decente, aunque no se le ve la cresta demasiado bien..



A eso de las 9:30 atracamos en el puerto de Milford Sound, como el plan para hoy solo es llegar a Queenstown decidimos parar en the Divide para hacer una ruta a pie de unas 3h, la Key Summit walk. El principio del camino trasncurre por un bosque, con los alpes del sur de fondo (que en realidad son las Montañas Nubladas jijijiji) y luego ya se accede a una cumbre alpina, el cambio de vegetación es sustancial, asi como en el valle se trata de bosque húmedo, lleno de helechos y los troncos de los árboles llenos de musgo, en la cumbre solo hay líquenes, alguna planta rastrera y algun arbusto pequeño... el aspecto es mucho más árido que la exuberante explosion de verde de la zona inferior, como todo en Nueva Zelanda... contrastes. Tenemos que decir que nosotros tardamos menos, fotos incluidas y hemos decidido acuñar una nueva palabra.

Kiwiri: dicese del guiri (turista) que pasa sus vacaciones en Nueva Zelanda y pretende hacer actividades propias de los Kiwis (nombre con el que se autodenominan los Nova Zelandeses)


Lo de kiwiri viene porque los kiwis son muy deportistas, les encanta caminar e ir de excursión, tienen un gran país para hacerlo. Pero a diferencia de los kiwis, que estan la mayoria en muy buena forma, los guiris que venimos no lo estamos tanto, y entre broma y broma, dedujimos que los tiempos marcados son para los visitantes (los kiwiris) y no para los kiwis, que evidentemente tardan menos y hacen menos fotos. Poque si nosotros bajamos tiempos, y mi forma física no es para tirar cohétes...





Seguimos nuestro camino hacia Queenstown, la carretera está llena de curvas asi que se hace más lento el avance, pero no hay prisa, nos vamos turnando con el coche y vamos disfrutando del paisaje... A medida que descendemos vemos aparecer el lago Wakatipu, la carretera lo bordea casi por completo y en una de sus riberas se encuentra nuestro destino, Queenstown... como ya es habitual en nosotros paramos infinidad de veces para hacer fotos, en una de ellas había tal vendaval que casi arranca las puertas de nuestro flamante Highlander (un poco sucio a estas alturas del viaje)







Al final llegamos a Queenstown, una ciudad que bulle energía, es muy diferente al resto de pueblos y ciudades que hemos visto hasta ahora, es muy dinámica, ofrece mil cosas para hacer, casi todas ellas arriesgadas, y es que señores, estamos en la ciudad del Puenting y demás locuras. Jordi quiere saltar, yo ya soy una pureta y me da miedo... pero él se queda con las ganas, son las 18h y el último salto es a las 17h... bueno, en otra ocasión.




Cuando llegamos al hotel, nos llevamos una grata sorpresa, nos han hecho un upgrade de habitación y nos han dado una con vistas al lago, que bien! Que se note la Honeymoon! Cuando subimos a la habitación nos encontramos una botella de vino blanco en hielo con 2 copas (made in NZ), un detallazo la verdad, aunque no nos la tomamos... ya sabeis que no somos de vinos y asi, a palo seco, hubieramos acabado perjudicados.




Salimos a dar una vuelta por la ciudad, toda ella edificada alrededor del lago y cenamos algo en un restaurante del centro. De vuelta al hotel paramos en una farmacia, y es que en Milford Sound, haciendo kayac en el fiordo me acribillaron miles de insectos en el único lugar donde no me puse repelente, en las OREJAS!!!! y como me ardian! Tenia las orejas rojísimas, llenas de bultitos y me ardian, me dieron una cremita que me calmaría el picor y era antiséptica, asi que me la lleve, costara lo que costara, porque ya me dolia hasta la cabeza...




Por el camino paramos en una tienda de ropa de montaña y souvenirs, si teneis que comprar regalitos hacedlo aquí, sin duda, a menos de la mitad de precio los mismos artículos que en otros sitios... Jordi se sintió un poco estafado por las otras tiendas. Por cierto, se llama Alpine Artifacts y está en el 34 The Mall, en realidad son un par de calles abiertas pero al estar llenas de tiendas y restaurantes le han puesto the Mall, como si fuera un centro comercial.




Despues de algunas compras nos fuimos a dormir, nos espera un dia movidito! Para variar :-)

martes, 30 de noviembre de 2010

30 de noviembre de 2010

De camino a Milford Sound hacemos unas pequeñas rutas a pie.
Uno de los sitios más agradecido para hacer fotos era The mirror Lake, un lago de aguas muy tranquilas donde podias ver reflejado las montañas y el cielo de fondo... una gozada.



Hay que destacar el Lake Gun, un bosque frondoso de arboles muy antiguos, que invita a soñar en tiempos lejanos e historias épicas....
Para que los arboles más jóvenes puedan crecer, los más antiguos y grandes deben caer. Parecía que estabas en un lugar alejado de todo, y de pronto te encontrabas con grandes troncos cortados para facilitar el camino o arboles etiquetados para el registro.


Las montañas están plagadas de pequeños saltos de agua, lo que nos recuerda constantemente que estamos recorriendo los fiordos. Mires donde mires, la foto quedara espectacular, y el recuerdo es aun mejor.

Uno de los lugares más espectaculares de camino a Milford Sound, es The Chasm. El agua que baja de la montaña con mucha fuerza ha esculpido estas piedras dejando un paisaje que te quita el aliento.

Llegamos al puerto y la chica que me atiende para hacer el check in, me dice que nos han hecho un upgrade y que en lugar de ir en el barco Milford Wanderer, con literas y habitación compartida, vamos en el Milford Mariner en una habitación individual de matrimonio con baño.
Vamos, que en lugar de ir con los jovenes pobres, nos pusieron con los mayores y ricos,.... xD.
La pregunta que nos hacíamos despues, fue,... lo ha hecho por que nos vió con cara de Honeymoon, o por que me vió con cara de mayor?

La verdad es que estaba genial, el barco era mucho más grande y la habitación perfecta.

El barco nos paseó por todo el fiordo y nos llevó hasta el mar de Tasmania. Llegado a este punto, el capitán del barco, nos ofrece hacer una pequeña ruta en lancha (con los abuelos) para ver focas y otros animales, hacer kayak o bien nadar, seguido de una sonrisa sarcástica...
Allí, en un momento de valor extremo, y poca idea de lo que teníamos que hacer, nos lanzamos al agua con un kayak.

Nos dicen que el agua esta entre 10 y 12 grados,... para 2 mentes catalanas, esto significa frio, así que nos ponemos pantalones largos, polar, windstoper, las botas y salimos a cubierta.



“Que guapa que estas con el chaleco salvavidas,... has visto que la gente se esta poniendo repelente?
Has visto que este tio, tiene pinta de saber como va, y lleva bañador y chanclas? ”

Al cabo de 5 minutos en el kayak tenia una nube de sandflies a mi alrededor, pasaba la mano por mi cara y sacaba como 4 cadáveres de estos bichos. Jessica un poco más atrás estaba peleándose con las sandflies y el remo. Aprendí rápidamente que para evitar a estos pequeños vampiros, tenia que acelerar y moverme en el agua más deprisa... lo malo es que también salpicaba a los únicos pantalones que tenia. En un lago, la cosa parece más fácil, pero en el mar las olas dificultaban cualquier maniobra, sobre todo en la parte del mar de Tasmania.


Jessica, harta de las picaduras y del kayak decide volver al barco y de camino vemos a una chica que se lanza al agua en bikini,... alucinante! Se supone que el agua está a unos 10 ºC pero la cara de esta chica se ve muy relajada y tranquila, estuvo nadando y ayudando a acercar los kayaks al barco. Quedaban unos 40 minutos para la cena, así que me animé a subir al barco y a ponerme el bañador (y el repelente de sandflies).
Cuando salgo a cubierta, ya no quedan kayaks pero me dicen que hay tiempo para un chapuzón. Yo con el frío que tenia fuera, me aventuré a decirles que estaría unos 5 minutos o menos, xD.
Me tire de cabeza y noté como si agujas de hielo se clavaran en toda mi piel. El agua estaba helada, pero después de unos segundos tu cuerpo se acostumbra a esta temperatura y... sigue estando helada :-)
Dentro del agua, pensaba en como lo había hecho aquella chica para aguantar más de 30'. No podía salir inmediatamente, no después de eso,.... tenia que aguantar un tiempo prudencialmente aceptable,.... vamos que aguanté 2 minutos y salí corriendo del mar de Tasmania, directo a la ducha de agua caliente.


Ese bicho raro, de brazos morenos y torso blanco, soy yo, aunque puede confundirse con alguna especie de pingüino.

En Catalunya, cuando hablas de 5 semanas de vacaciones parece que sea mucho tiempo, aquí es todo lo contrario. Cuando decimos que estamos 22 en NZ, nos miran con cara de lastima, seguido de un “claro, con tan poco tiempo,....”. En la cena coincidimos con una pareja de novios, el había ahorrado durante 2 años y ella acabó la universidad, venían de Australia donde habían estado 1 mes, y ahora en NZ estaban algo más de 1 mes, luego también iban a Fiji, aunque no comentaron los días que estarían ni si era su ultimo destino.

Después de la cena, nos hacen una pequeña presentación de los fiordos, su formación, características, las actividades que te permite hacer,.... entre otras actividades, sale el kayak por el mar de Tasmania, vamos lo que acabamos de hacer hace un rato.... pues bien, nos pasan un video grabado por unos chinos no hace mucho, en el que se veía a un grupo de kiwiris en kayak y una orca saliendo del agua con la boca abierta,... juas! Que miedo! Y yo voy y me tiro en bañador!


Buscando por internet, pone que es un fake, pero según Real Journeys, es posible.

Paseamos un rato más por cubierta y volvimos a la habitación con la intención de salir más tarde para observar el cielo,.... pero el kayak, el chapuzón y sobretodo las picaduras de las sandflies nos dejaron K.O. Y acabamos en la cama.