martes, 30 de noviembre de 2010

30 de noviembre de 2010

De camino a Milford Sound hacemos unas pequeñas rutas a pie.
Uno de los sitios más agradecido para hacer fotos era The mirror Lake, un lago de aguas muy tranquilas donde podias ver reflejado las montañas y el cielo de fondo... una gozada.



Hay que destacar el Lake Gun, un bosque frondoso de arboles muy antiguos, que invita a soñar en tiempos lejanos e historias épicas....
Para que los arboles más jóvenes puedan crecer, los más antiguos y grandes deben caer. Parecía que estabas en un lugar alejado de todo, y de pronto te encontrabas con grandes troncos cortados para facilitar el camino o arboles etiquetados para el registro.


Las montañas están plagadas de pequeños saltos de agua, lo que nos recuerda constantemente que estamos recorriendo los fiordos. Mires donde mires, la foto quedara espectacular, y el recuerdo es aun mejor.

Uno de los lugares más espectaculares de camino a Milford Sound, es The Chasm. El agua que baja de la montaña con mucha fuerza ha esculpido estas piedras dejando un paisaje que te quita el aliento.

Llegamos al puerto y la chica que me atiende para hacer el check in, me dice que nos han hecho un upgrade y que en lugar de ir en el barco Milford Wanderer, con literas y habitación compartida, vamos en el Milford Mariner en una habitación individual de matrimonio con baño.
Vamos, que en lugar de ir con los jovenes pobres, nos pusieron con los mayores y ricos,.... xD.
La pregunta que nos hacíamos despues, fue,... lo ha hecho por que nos vió con cara de Honeymoon, o por que me vió con cara de mayor?

La verdad es que estaba genial, el barco era mucho más grande y la habitación perfecta.

El barco nos paseó por todo el fiordo y nos llevó hasta el mar de Tasmania. Llegado a este punto, el capitán del barco, nos ofrece hacer una pequeña ruta en lancha (con los abuelos) para ver focas y otros animales, hacer kayak o bien nadar, seguido de una sonrisa sarcástica...
Allí, en un momento de valor extremo, y poca idea de lo que teníamos que hacer, nos lanzamos al agua con un kayak.

Nos dicen que el agua esta entre 10 y 12 grados,... para 2 mentes catalanas, esto significa frio, así que nos ponemos pantalones largos, polar, windstoper, las botas y salimos a cubierta.



“Que guapa que estas con el chaleco salvavidas,... has visto que la gente se esta poniendo repelente?
Has visto que este tio, tiene pinta de saber como va, y lleva bañador y chanclas? ”

Al cabo de 5 minutos en el kayak tenia una nube de sandflies a mi alrededor, pasaba la mano por mi cara y sacaba como 4 cadáveres de estos bichos. Jessica un poco más atrás estaba peleándose con las sandflies y el remo. Aprendí rápidamente que para evitar a estos pequeños vampiros, tenia que acelerar y moverme en el agua más deprisa... lo malo es que también salpicaba a los únicos pantalones que tenia. En un lago, la cosa parece más fácil, pero en el mar las olas dificultaban cualquier maniobra, sobre todo en la parte del mar de Tasmania.


Jessica, harta de las picaduras y del kayak decide volver al barco y de camino vemos a una chica que se lanza al agua en bikini,... alucinante! Se supone que el agua está a unos 10 ºC pero la cara de esta chica se ve muy relajada y tranquila, estuvo nadando y ayudando a acercar los kayaks al barco. Quedaban unos 40 minutos para la cena, así que me animé a subir al barco y a ponerme el bañador (y el repelente de sandflies).
Cuando salgo a cubierta, ya no quedan kayaks pero me dicen que hay tiempo para un chapuzón. Yo con el frío que tenia fuera, me aventuré a decirles que estaría unos 5 minutos o menos, xD.
Me tire de cabeza y noté como si agujas de hielo se clavaran en toda mi piel. El agua estaba helada, pero después de unos segundos tu cuerpo se acostumbra a esta temperatura y... sigue estando helada :-)
Dentro del agua, pensaba en como lo había hecho aquella chica para aguantar más de 30'. No podía salir inmediatamente, no después de eso,.... tenia que aguantar un tiempo prudencialmente aceptable,.... vamos que aguanté 2 minutos y salí corriendo del mar de Tasmania, directo a la ducha de agua caliente.


Ese bicho raro, de brazos morenos y torso blanco, soy yo, aunque puede confundirse con alguna especie de pingüino.

En Catalunya, cuando hablas de 5 semanas de vacaciones parece que sea mucho tiempo, aquí es todo lo contrario. Cuando decimos que estamos 22 en NZ, nos miran con cara de lastima, seguido de un “claro, con tan poco tiempo,....”. En la cena coincidimos con una pareja de novios, el había ahorrado durante 2 años y ella acabó la universidad, venían de Australia donde habían estado 1 mes, y ahora en NZ estaban algo más de 1 mes, luego también iban a Fiji, aunque no comentaron los días que estarían ni si era su ultimo destino.

Después de la cena, nos hacen una pequeña presentación de los fiordos, su formación, características, las actividades que te permite hacer,.... entre otras actividades, sale el kayak por el mar de Tasmania, vamos lo que acabamos de hacer hace un rato.... pues bien, nos pasan un video grabado por unos chinos no hace mucho, en el que se veía a un grupo de kiwiris en kayak y una orca saliendo del agua con la boca abierta,... juas! Que miedo! Y yo voy y me tiro en bañador!


Buscando por internet, pone que es un fake, pero según Real Journeys, es posible.

Paseamos un rato más por cubierta y volvimos a la habitación con la intención de salir más tarde para observar el cielo,.... pero el kayak, el chapuzón y sobretodo las picaduras de las sandflies nos dejaron K.O. Y acabamos en la cama.

lunes, 29 de noviembre de 2010

29 de noviembre de 2010

El guía de la tarde anterior nos sugirió coger el watertaxi de las 9h para dar una vuelta por la isla de Ulva. Pero nosotros, siguiendo la costumbre española, llegamos tarde. Mirando el time table, descubrimos que era el único que nos dejaba visitar la isla antes de coger el ferry de vuelta a Bluff. Mala suerte!

Así que decidimos hacer varias rutas a pie. Steward Island tiene poca carretera, está pensada para ser visitada con un buen par de botas o en BTT si tienes habilidades.
No hace falta andar mucho para descubrir increíbles calas paradisíacas y una flora espectacular.


Los animales que nos vamos encontrando por el camino parecen no tener miedo a los humanos, de hecho, unas 3 Kea's nos estuvieron siguiendo durante un buen rato por el bosque, y posaron para nuestra cámara.

Nos habían dicho que los kiwis en esta isla eran un poco diferentes a sus hermanos del resto de NZ, se suponía que eran más grandes y con el pico también más grueso. En Steward, estos animales tienen que comer algo más debido a su tamaño, por eso también es posible verlos de día....
Paseando cerca de la playa, veo un bicho muy parecido a un pollo sin alas, cruzando nuestro camino.
Rápidamente le digo a Jessica que creo que he visto un kiwi. En el iSite, había tours de observación de kiwis en los que no te garantizan que puedas ver uno, así que aquello parecía toda una proeza.

Al cabo de 5 minutos nos encontramos con otro, pero hay algo que falla. Se supone que los kiwis son muy tímidos y este se acerca a Jessica con ganas de mimos,... luego viene hacia mi, deja que le tire un par de fotos.
Al cabo de un tiempo, vimos que se trataba de una weka, un pájaro con pinta a pollo muy sociable, xD.

Después de unas 3h de camino, volvemos al hotel para comer y recoger las maletas. En el ferry aprovechamos para escribir algunas lineas para el blog y tirar algunas fotos más a este increíble lugar.

Según una leyenda maorí, la isla sur es una embarcación y Rakiura (o lo que es lo mismo, Isla Stewart) es el ancla.
http://en.wikipedia.org/wiki/Stewart_Island_/_Rakiura

En ambas islas se pueden ver parte de unas enormes cadenas de hierro que se hunden en el mar simbolizando esta unión.

De camino a Te Anau paramos en varias ocasiones en algún mirador para hacer alguna foto, pero no visitamos nada de camino. A las 8h nos esperaba una visita guiada por las Te Anau Glowworm Caves... impresionantes!!!
Te Anau significa en Maorí (Te Ana-au) “cueva con agua en espiral???” y en 1948 fue redescubierto por los europeos. < - - pendent d'ampliar
El agua ha ido esculpiendo fantásticas formas en esta cueva que no os podemos mostrar en foto, ya que se necesita una luz especial. Podéis visitar el link para haceros una idea.

Link Real Journeys Te Anau Glowworm Caves : http://www.realjourneys.co.nz/Main/TeAnau/

domingo, 28 de noviembre de 2010

28 de noviembre de 2010


Buff, hoy nos hemos levantado muy pronto, nos quedan más de 3 horas de carretera hasta Bluff para coger el ferry a las 10:30 que nos llevará a la Isla Stewart o Rakiura en maorí.

Nos hubiera gustado pasar por la zona de los Catlins que habíamos leido que era espectacular, pasar por el faro de Nugget Point para ver focas, leones marinos, elefantes marinos y pingüinos pero teníamos que renunciar a cosas, en tan pocos dias (si, digo pocos, porque aquí 22 dias no son nada, demasiadas cosas para ver...) hay que seleccionar que es lo queremos ver a toda costa y a lo que podemos renunciar... así que en vez de seguir la Southern Scenic Route continuamos por la SH1 que nos lleva directamente a Invercargill y luego a Bluff donde cogemos el ferry, aparcamos el coche y fuimos a hacer el check in.

En una hora de ferry llegamos a Stewart Island, fuimos a nuestro hotel a dejar las mochilas que estaba a 3 minutos caminando del muelle y a la oficina de información para confirmar la ruta a pie que teníamos reservada y que nos diran algun mapa de la isla con cosas para hacer.

La verdad es que la isla no es tan pequeña pero solo tiene un núcleo habitado, Oban (aunque sus habitantes prefieren llamarlo Halfmoon Bay). Tiene 400 habitantes censados, aunque en verano asciende hasta 2000.

Vamos a dar un paseo hasta una cala muy bonita de arena dorada y se nos ocurre meter los pies en el agua... diossssss que fría que está, pero lo peor es que hay gente (2 personas) bañándose, los kiwis estan locos, porque está realmente fría, a unos 10 grados... casi nada.

Como aun nos queda un rato hasta la hora en la que hemos quedado con el guia vamos al hotel y como hace muy buen dia salimos a la terracita que tiene y nos sentamos tranquilamente en las sillas, frente al mar, tan cerca que el rumor de las olas se oye prefectamente, mientras en un bar cercano un músico espontaneo arranca notas a su guitarra y la acompaña con voz rota entre sorbo y sorbo de cerveza, ciertamente es un buen lugar para tomarse un descanso de la ciudad...

A las 18:00h bajamos al encuentro de nuestro guía, como solo estamos nosotros dos podemos hacer la ruta con las paradas que queramos. Nuestro guía se llama Benson, antiguo maestro en Auckland, cambió la vida de la ciudad por la paz de la isla Stewart, afortunadamente para nosotros, a ser maestro, su acento es más neutro y le entendemos perfectamente.

Nos lleva en furgoneta hasta un extremo de la isla y vamos caminando por unos senderos protegidos. En la isla Stewart estan intentando recuperar la fauna y la flora autoctonas de antes de que llegaran los europeos. Benson nos explica que los árboles de la isla son bastante jóvenes, porque los europeos talaron todos los árboles de la isla para cultivar y criar animales (eso fue a finales del siglo XIX más o menos) Tambien nos explica que los europeos trajeron las ratas y los possums, unas verdaderas plagas en toda Nueva Zelanda, ya que se comen los brotes tiernos y los huevos y las crias de las aves.

La excursión es bastante interesante, el guia nos explica la historia de la isla, nos muestra las plantas y los pájaros que nos vamos encontrando, etc.

Esa tarde cenamos en el hotel (no hay demasiados lugares para escoger) la especialidad son las ostras pero como intuiréis los que nos conocéis, pasamos de ostras...

Jordi quería salir a observar el cielo, pero estaba todo nublado, asi que lo tendrá que dejar para otra ocasión...


sábado, 27 de noviembre de 2010

27 de noviembre de 2010

Salimos sobre las 9:00h del hotel y nos dirigimos a Moeraki, un pequeño pueblo pesquero famoso por unas formaciones geológicas muy peculiares.
En la playa y con la marea baja se puede encontrar grandes coras de forma esférica en la arena, que reciben el nombre de Moeraki Boulders. (link wiki)

Foto Moeraki Boulders < -

Se accede a la playa des de la misma SH1, a un par de kilómetros del pueblo. Puedes pagar 2$ como los turistas pardillos como nosotros y acceder por las escaleras del restaurante que hay al lado del iSite, o bien aparcar 200m más cerca de Moeraki y acceder des del mismo parking.

Según la guía paseando por la playa se llega al pueblo y al faro de madera. Lo cierto es que se puede acceder al pueblo des de la playa, aunque el paseo no es muy cómodo, existe un camino que bordea la playa y que está bien indicado. Eso si, paseando por la playa puedes encontrar una gran cantidad de Paua Shell.

Foto  Paua Shell <-

Por lo que respecta al faro, es imposible siguiendo la playa, este se encuentra en una colina de difícil acceso por carretera, y de difícil acceso con pies de gato des de la playa, xD.

Visitamos el pueblo, que no tenia nada de especial a parte de sus populares restaurantes de marisco. Al salir de Moeraki vimos indicaciones para llegar al faro, y nos aventuramos a seguir una carretera sinuosa y sin asfaltar hasta llegar al light house (o sea el faro, xD).
La sorpresa fue que había un punto de observación de pingüinos y focas, menos turístico y menos masificado. Para observar los pingüinos de ojos amarillos, hay una pequeña cabaña de ventanas estrechas con varios prismáticos. 

Foto cabaña <-
Fue una suerte encontrar este lugar, vimos los pingüinos muy de cerca, leones marinos, y un par de ballenas que jugaban a un par de km de la costa.... espectacular!

Foto Ballenas <-

Sobre las 19h llegamos a Dunedin, una ciudad de unos 100mil habitantes con una gran oferta de bares con música en directo.
Intentamos llegar a Tunel Beach pero no tuvimos mucha suerte, el iSite estaba cerrado y solo teníamos las indicaciones de google maps que nos facilitó el chico de recepción del hotel.

viernes, 26 de noviembre de 2010

26 de noviembre de 2010

Hoy nos hemos levantado tranquilamente, ayer estuvimos observando estrellas en el hemisferio sur hasta las 2h, así que hemos decido no madrugar, el hotel tenía el check out a las 10:30 y a las 10:29 salíamos por la puerta... desayunamos tranquilamente en el Bakery & Coffee una muffin con un café con leche (latte) con vistas al lago, que esta mañana está especialmente bonito... ha amanecido soleado y eso significa que se puede ver el color turquesa de sus aguas...

Como hoy no tenemos mucha prisa decidimos recorrer la ribera del lago en sentido contrario a como lo hicimos ayer, la cámara hecha humo, mires a donde mires quieres capturar ese momento para siempre, pero ninguna cámara puede guardar las sensaciones, ese color, los reflejos del sol sobre sus aguas, el sonido de las pequeñas olas en su superficie, la fresca brisa sobre la piel, el olor a bosque... todo es perfecto... bueno, si el grupo de japoneses no estuviera revoloteando por todas partes e intentando robarnos planos.

Al cabo de un buen rato decidimos ponernos en camino hacia Oamaru, vamos por la carretera del interior, así pasaremos por el lago Pukaki, el Monte Cook, Twizzle, ….

Vamos conduciendo tranquilamente por la SH8 aun comentando lo maravilloso que nos ha parecido Lake Tekapo, que nos jubilaríamos allí, cuando de repente, despues d una curva y un cambio de rasante... aparece el lago Pukaki... nos quedamos los dos sin palabras, a mi personalmente se me puso la piel la de gallina y no me salían las palabras. Jordi empezó a buscar una zona donde poder parar, hacer unas cuantas fotos y recuperarnos de la impresión.

No éramos los únicos que habíamos pensado lo mismo, dejamos el coche como pudimos en la cuneta, cámaras al cuello y ahí nos ves, con cara de tontos, la mandibula practicamente desencajada... parecíamos dos niños pequeños en la mañana de reyes... la imagen del lago, con esas aguas opalinas, el cielo azul intenso y el Monte Cook de fondo... sin palabras...

La carretera seguía bordeando el lago, paramos en un area de descanso y nos comimos un sandwich en una mesa mirando el lago... el restaurante con las mejores vistas que pudimos encontrar, el momento era símplemente perfecto, no podíamos pedir más.


Con tristeza en el corazón dejamos el lago Pukaki a nuestras espaldas, nos adentrábamos en la región de Otago... paramos el pueblo de Twizel, que no tendría nada de especial pero allí se encuentran los campos del Pelennor... como frikis que somos fuimos a informarnos de los tours, ya que es terreno privado...pero ya era tarde y no pudimos hacerlo, ohhhhhhhhh...

A la altura de Omarama cogimos la carretera 83, tambien autopista, pero como ya hemos comentado sus autopistas no son lo mismo que aquí, bastantes curvas en este caso, aunque eso si, buenas vistas, lagos a derecha e izquierda, bosques, montañas y un cielo azul... A la altura de Otekaieke (si, los nombrecitos maoris son de lo más... complicado) vimos un cartel de pinturas rupestres en roca maorí (Takiroa Maori Rock Art), aparcamos y cuando bajábamos del coche un chico nos dijo que estaba cerrado, le dimos las gracias por avisarnos y nos preguntó que de dónde éramos (es evidente que nuestro ingles nos delata) “Spain” oimos la voz de una chica “soys españoles?, yo tambien!” resulta que ella era de Burgos y él de Viena, estarian unos 2 meses recorriendo Nueva Zelanda con su niña de 22 meses (hasta los 24 no pagan en ningun sitio). Ellos tambien iban a Oamaru a ver los pingüinos pero antes pararían a ver las Elephant Rocks que estaban de camino...nosotros lo habíamos descartado porque creíamos que se nos iba de la ruta, pero nos enseñaron su guia (nos lo apuntamos para comprarla, muy completa y con todos los puntos de interes marcados) y bueno, nos estubimos persiguiendo todo el dia.

A la altura de Duntroon vimos las señales para ir a Elephant Rocks, aquí se rodó la escena de la batalla en el campamento de Aslan de las Crónicas de Narnia. En cuento entramos ves claramente de que escena es, es exactamente igual, solo te faltan leones, centauros y demás luchando.


Despues de tirar mil fotos volvimos a la 83 y a la altura de Pukeuri cogimos de nuevo la SH1 hasta Oamaru. El hotel estaba en la misma carretera principal, asi que hicimos un check in rápido, la chica de recepción nos dio un mapa y nos indicó donde y cuando ir a ver a los pingüinos...

Primero fuimos a ver los pingüinos de ojos amarillos, en la zona norte del pueblo, ver estos es gratis, hay una zona de observación libre y los pingüinos llegan a la playa que hay justo debajo, está prohibido entrar en la playa en la época de cría (que es justo ahora). No llegamos a tiempo de ver cómo llegaban a la playa desde el mar, pero si tuvimos ocasión de ver algún pingüino despistado, incluso un par de ellos bastante cerca de la zona de observación.

Después fuimos a la colonia de pingüinos azules, en este caso han montado un tinglado importante para verlos, previo pago de 25 $, pero como habíamos hecho los deberes, en la mayoría de blogs que habíamos leído decían que desde el parking se veian perfectamente... así que decidimos ahorrarnos 50$ y esperar, alli nos volvimos a encontrar a la pareja austroespañola que tambien esperarian en el parking... así que nos sentamos en el bordillo y a esperar... pensábamos que ya no veríamos pingüinos, se hacía tarde y los que habían pagado la entrada al centro de visitantes empezaban a salir... pero entonces oimos unos ruidos (las crias llamaban a los padres) y allí estaban, unos minipingüinos de unos dos palmos de altura (monísimos) que iban por la playa en busca de sus crias. Estuvimos un buen rato y cuando ya nos íbamos paramos ell coche de repente, un grupito de pingüinos estaban cruzando la calle, todos en fila la mar de graciosos y esperando a que los humanos se apartaran, yo estaba emocionada, los tenía a menos de medio metro y eran una cucada!!! la pena es que ya era oscuro y las fotos no salían, había que tirar sin flash para no traumatizar a los pingus, así que bueno, la experiencia es lo que nos queda.

Y así, emocionados por el encuentro pingüinil nos fuimos de nuevo al hotel, mañana nos esperaban más aventuras.

jueves, 25 de noviembre de 2010

25 de noviembre de 2010

Dice una leyenda que antiguos dioses crearon un lugar en el mundo de belleza sin igual, con lagos de agua turquesa y altas montañas para protegerlo. Un lugar donde el cielo y la tierra se unen, ofreciendo todo el firmamento al alcance de las manos.

Ese sitio está ahora mismo bajo nuestros pies, y se llama Tekapo Lake. No hay libros ni canciones que puedan describir este lugar como se merece. Cualquier fotografía que os pueda mostrar o que podáis encontrar, nunca harán justicia a su belleza y a las sensaciones que te llenan al pasear por sus bosques...

He encontrado mi sitio preferido en el mundo, y siento que es uno de los mejores momentos de mi vida, equiparable al primer beso con Jessica o el momento en que ella subió al altar donde nos casamos hace unas semanas. El lugar es mágico y compartirlo con ella lo hace realmente especial.

Salimos de Christchruch sobre las 10h y circulamos por unas carreteras sinuosas durante varios kilómetros, veíamos montañas nevadas a lo lejos y la larga carretera bajo las ruedas... cuando de repente, casi como por arte de magia aparece el lago Tekapo, con sus aguas color turquesa rodeado de picos nevados, aunque con el cielo bastante nublado. Llegamos al pueblo homónimo Lake Tekapo, sobre las 15h, lo que nos permitió hacer rápidamente el check in en el hotel y prepararnos para hacer alguna ruta a pie.

Fuimos al i-Site y nos aconsejaron 2 trails, Tekapo Walkway de 3,5 horas que bordeaba el lago y luego pasaba por el otro lado de la montaña y otro mucho más corto de unos 50'.

Justo al lado del i-Site vimos las oficinas del observatorio astronómico del monte John. En la guía no aparecía nada, tan solo se hacia una breve referencia al observatorio del monte Cook. Nos llamó mucho la atención el eslogan del centro, “where Earth meets sky”.

Entramos y después de ver las fotos que tenían expuestas, reservamos una visita nocturna para las 21h y me compré un planisferio celeste. Todos los que tenia hasta ahora eran de constelaciones del hemisferio norte, xD.

El día estaba un poco nublado, pero parecía que aguantaba, no teníamos muchas esperanzas para poder ver el cielo nocturno del sur, pero si para hacer el Tekapo Walkway.
Justo 10' después de iniciar la ruta se pone a llover y decidimos tomar un coffe y esperar a que parara.
El tiempo pasaba y la lluvia no cesaba, así que Jessica y yo nos armamos de valor, y decidimos hacer la ruta aun con condiciones adversas. La verdad es que acertamos, al cabo de unos 45' empezó a salir el sol, dejando ver ese color azul turquesa reflejado en el lago y las montañas nevadas en el fondo.
Fué un fallo dejar la cámara reflex en el coche por miedo a que se mojara. Nunca más va a suceder!
Tenemos una mochila con doble impermeable, por lo que no habría supuesto ningún riesgo, cachis!

El agua de este lago proviene del deshielo de las montañas nevadas y viejos glaciares, por eso el color de este agua es tan sumamente peculiar.

Después de casi 3h y unas 300 fotos, llegamos a un 75% de la ruta, pero empezaba a oscurecer. La ruta avanzaba por una zona de bosque bastante denso, y los frontales estaban en el coche, por lo que decidimos volver por el mismo camino por si nos pillaba la noche.
Durante el regreso, no paramos tanto para hacer fotos y fue mucho más rápido. Cuando llegamos al pueblo, el sol ya casi se había puesto.

Cenamos un par de sandwitch's en un bar / tienda de souvenirs 100% NZ, donde hasta la coca-cola es de autóctona (y ecológica) xD.

Aun quedaba cerca de 1h para la salida observacional y aprovechamos para lavar la ropa, esto nos hizo pensar que podríamos haber economizado más el equipaje, y dejar más cantidad de maleta libre para poner los regalos y recuerdos de todos los sitios donde vamos a estar.

La sesión de las 21h se canceló por mal tiempo y reservamos para la sesión de las 23h,... las nubes se negaban a irse. Parecía que no íbamos a tener mucha suerte.
Un poco antes de las 23 pasamos por la oficina, pero no había nadie. Mientras esperábamos a que llegaran los demás, el cielo se despejó y aparecieron más estrellas de las que había visto nunca,... y estaba debajo de una farola!

Pasaban ya 15' de la hora y no aparecía nadie. Llamé a la puerta y el chico que salió nos comentó que esta última se canceló por falta de asistencia.
Supongo que le di mucha lastima al chico de la oficina, por que se ofreció a llevarnos a un lugar apartado donde tienen otro observatorio.
Chan resultó ser un excelente profesor, y nos estuvo contando como orientarnos en el cielo del hemisferio sur.
Según parece este observatorio esta financiado en su mayor parte por el gobierno japones, ya que su situación es muy privilegiada. El viento sopla casi siempre en dirección a las montañas, las nubes casi nunca las superan, y si lo hacen siempre son muy tenues, ya que las precipitaciones tienen lugar justo al otro lado de la montaña. Tienen cerca de 200 noches 100% libres de nubes cada año, y hoy justamente soplaba en sentido contrario.

Al final nos dieron las 2 de la madrugada y volvimos al pueblo. Chan se negó a cobrarnos nada por esta increíble noche y nos cruzamos los mails por si algún día volvemos a coincidir.


miércoles, 24 de noviembre de 2010

24 de noviembre de 2010

Hoy empieza nuestra aventura Kiwi, quizás lo más difícil que tengamos que hacer en la Tierra Media... Ni luchar contra enormes orcos de colmillos afilados ni enfrentarnos a poderosos magos corrompidos por el ojo de Sauron... no, lo más difícil será CONDUCIR POR LA IZQUIERDA EN UN 4X4 QUE ES 4 VECES MÁS ANCHO Y MÁS LARGO QUE MI COCHE!!!!!!

Pues eso, que prontito por la mañana hemos ido a recoger a nuestro flamante Toyota Highlander, un precioso Todocamino de hasta 7 plazas color rojo pinta uñas, si llegamos a saber que es tan grande no reservamos hoteles y nos compramos un colchón!

La primera toma de contacto ha sido un tanto estresante, lo cogimos automático porque ya cambiar de marcha con la mano izquierda hubiera sido demasiado para dos hobbits como nosotros... pero yo no estoy acostumbrada a tener el pie izquierdo sin hacer nada, y claro... semáforo en rojo, piso el freno con la izquierda y el acelerador sigue ligeramente apretado con la derecha, el monstruo rojo se bloquea y pega un frenazo de cuidado (menos mal que este no pita como los canadienses), y yo pensando porque pegaba esos frenazos el coche... hasta que me doy cuenta de que estoy apretando el freno con la izquierda... pie izquierdo no existe para los coches automáticos!

Después del momento crisis con el cambio automático que pensé que ya había superado en mis viajes el año anterior (tengo que viajar más a menudo para no olvidar) llega el segundo momento crítitico... girar...

Vale, lo primero, intermitente, mierda, esto es el limpia, el intermitente está en el otro lado (como todo) vale ahora paro el limpia, pruebo todas las posiciones posibles y esto no se para... al final no se cómo, pero se para... conseguimos salir del centro y vamos hacia la autopista (en NZ se creen que esto es una autopista... ejem, están muy bien asfaltadas y eso, pero para mi una autopista tiene más de un carril por sentido). De repente el siguiente reto... una rotonda... de verdad es como si me acabara de sacar el carné de conducir... ceder el paso al que te viene por la derecha y salirte por la izquierda acertando en cómo poner los intermitentes...

Siento toda la crónica de mi gesta al volante, pero necesitaba ponerlo por escrito para reírme de mi misma, ahora y en el futuro, porque cada detalle es importante, sobretodo para el que lo ha vivido y no quiere olvidar...

Salimos de Christchurch y tomamos la SH1 (South Highway 1) dirección Picton, nuestro destino, Kaikoura. Al principio un tanto inseguros en nuestra recién adquirida montura pero a medida que pasa el tiempo y los kilómetros nos damos cuenta que aunque grande es muy dócil y vamos cogiendo confianza, el recorrido hasta nuestro destino es de unas 2h 50 minutos, en kilómetros no son tantos pero hay que recordar que el límite de velocidad es de 100 Km/h y las carreteras tampoco permiten correr.

Al llegar a Kaikoura el paisaje es sobrecogedor, “breathtaking” es la palabra que me viene a la mente cuando recuerdo lo que sentí al ver ese mar tan azul, con las montañas nevadas llegando prácticamente a tocarlo y ese cielo de color añil intenso... ninguna fotografía logra hacer justicia al lugar...


Tenemos contratada una excursión para ver ballenas a las 12:45h, cuando llegamos la de las 12h está cancelada porque las ballenas están demasiado lejos, nos dicen que esperemos... vamos a comer algo a la cafetería que tiene unas pantallas con las expediciones y de repente vemos que cancelan el nuestro... noooooo.... vamos al mostrador y nos lo cambian para las 16h, la última oportunidad... para hacer tiempo paseamos por la playa, vamos al pueblo y hacemos unas compras en el supermercado.


volvemos sobre las 15h al centro de expediciones y vemos que se han cancelado todas... nos quedamos sin ver ballenas, no me lo puedo creer, el 95% de personas que van a Kaikoura ven ballenas y yo formo parte de esa desgraciada minoría...

Un poco decepcionados cogemos la Lonely planet y empezamos a leer en busca de alternativas, vemos que un poco más al sur, en Point Kean hay una colonia de focas, así que para allí nos dirigimos. Dejamos el coche en una zona de aparcamiento mochilas y cámara en mano en busca de focas.

No tardamos en encontrarnos con una foca muy cerca, parece que esté posando para las fotos y más a lo lejos se ven bastantes más, incluso vemos delfines (aunque no nos dio tiempo a hacerles fotos...). Por cierto, se ve que hay que dejar una distancia de 10 metros con las focas y no interponerte entre el mar y ellas porque si no te atacan... eso es lo dicen los carteles, aunque me cuesta creer que esta ricura pudiera atacar...



La verdad es que el no ver ballenas me entristeció un poco, pero al final la excursión fue preciosa, el paisaje espectacular, el camino divertido y la experiencia inolvidable.


martes, 23 de noviembre de 2010

23 de noviembre de 2010

Después de 3 horas de avión, más 2 horas de diferencia horaria, llegamos a Christchurch ya de madrugada.

El primer hotel de christchurch es un poco más caro, pero tiene la ventaja de que está a menos de 3 minutos en coche del aeropuerto y con solo un botón los puedes llamar desede el aeropuerto y te vienen a buscar, sea la hora que sea. Sobre las 2 de la madrugada nos metíamos en la cama, y por la mañana siguiente no había manera de despertar,... El check out era a las 10am, y a las 9:55 salíamos por la puerta de la habitación, xD.

Cogimos el autobús de línea regular que cuesta 7.5€ y nos deja en Cathedral Square. El hotel SO está a dos calles de la catedral y del i-Site (Oficina de Turismo). Se trata de un hotel de habitaciones relativamente pequeñas pero con el espacio muy bien aprovechado y tecnológicamente bien equipado. De hecho es el hotel más friki-tecnológico que hemos estado nunca.

Cada habitación tiene una estación domótica con la que puedes controlar absolutamente todo. Las luces tenían colores distintos en función del uso que querías dar a cada cosa, tenias una luz especial para recuperarte del jetlag, otra roja pasión para la ducha, azul para descansar,etc.
El despertador encendía la luz del jetlag de forma progresiva 15 minutos antes y luego encendía la televisión en un canal donde podías ver los datos meteorológicos y la previsión para el mismo día, las noticias más relevantes y la vista de la cámara del ático del mismo hotel mientras suena una canción reagge que te dice “wakeup!” .... Vamos, una pasada!
Obviamente, Internet wifi y gratuito, aunque con una QoS muy limitada para mi gusto.
Podéis darle un vistazo a su web: http://www.hotelso-christchurch.com

Dejamos los trastos en la habitación y nos vamos derechos al Starbucks. Allí confirmamos que el ingles de los Kiwis es chungo de cuidado!
A veces me preguntan, ¿hablas ingles?,... y yo pienso,.... joder, pensaba que si, pero ahora que lo dices así....

Pasamos por el i-Site y arrasamos con los panfletos, mapas de carreteras, postales, y souvenirs varios. Allí nos hicimos con un mapa de la ciudad y decidimos visitar los jardines de la ciudad.

Los jardines están extraordinariamente bien cuidados. A medida que íbamos paseando, podíamos ver la dedicación que se invierte en mantener este magnifico lugar. Yo creo que durante las 1 o 2 horas de paseo pudimos ver alrededor de una decena de empleados/botánicos.




El centro de la ciudad se ve muy rápido y puedes ir a pie a todas partes. Teniendo el campo base tan cerca de la Catedral todo está cerquísima y no necesitas transporte para nada. Saliendo de los jardines botánicos pasamos por la antigua universidad de Canterbury donde estudió el premio Nobel de Física Rutherford. Actualmente el edificio es un centro cultural donde ofrecen diversas actividades como danza, etc. En general la ciudad y en particular la Universidad tienen un estilo británico tipo Oxford muy marcado. Aunque los edificios modernos ya no tienen nada que ver, depende hacia donde mires ves un estilo o ves otro.



Después de comer, empezó a hacer algo de frío y volvimos al hotel para coger algo más de abrigo.
Nos entro la tontería, empezamos jugando con la domótica de la habitación y mientras probamos la luz para recuperarte del jetlag nos quedamos dormidos, xD.

Sobre las 18h salimos otra vez y cogimos el tranvía. Hace tiempo que no se utiliza como transporte público, hoy en día solo esta pensado para los turistas, de hecho el mismo conductor del tranvía hace de guiá turístico. Una cosa que nos explicó y que no sabáimos es que Nueva Zelanda fue el primer país en el que las mujeres adquirieron el derecho a voto, antes que en Francia e Inglaterra. Un 10 para los Kiwis!


Sobre las 19h fuimos a mirar donde estaba la oficina de AVIS, compramos algunas cosas en un super chino que tenia las cosas muy baratas y finalmente volvimos al hotel.

El 14 de Septiembre, justo cuando estábamos planificando la ruta por esta zona, Christchurch sufrió un terremoto bastante importante, aunque Nueva Zelanda sufre bastantes temblores a lo largo del año, este fue particularmente intenso y el epicentro estaba bastante cerca de zonas pobladas. La verdad es que en algún punto de la ciudad se ven andamios en edificios que sufrieron daños, pero en general la ciudad está muy bien. El conductor del tranvía nos comentó que antes hacían más paradas pero que estaban arreglando las vías en algunas zonas y habían tenido que recortar el recorrido.


lunes, 22 de noviembre de 2010

22 de noviembre de 2010

Mmmmmm buenos dias desde Sydney... no nos hemos levantado demasiado pronto, aunque teniendo en cuenta que nos fuimos a dormir sobre las dos de la mañana... no está mal. A las 10:30 teníamos que dejar la habitación, así que hemos hecho el check-out, hemos dejado las maletas en el locker room y hemos contratado el transfer al aeropuerto, total 12AU$ no es tanto y es mucho más cómodo.

Como hasta las 16h no vienen a buscarnos nos quedan unas 5 horas para recorrer la ciudad y eso vamos a hacer... lo primero un café para ponernos las pilas. Jordi ayer vio las muffins que había en el Face Pie y quiere una para desayunar si o si y yo no voy a ser menos.



Es muy curioso porque escoges tu café según el nivel de sueño que tengas Jordi se pide un “Open my eyes” y yo un “Tingle my toes”. Una vez desayunados nos vamos a George Street, la calle más comercial de Sydney en busca de un ópalo para mi. Es mi piedra favorita y Australia es el país de os ópalos asi que...

Después de mirar y remirar me quedo con un colgante de Black opal montado en plata con miles de colores en su interior... me encanta! Como me cuida mi recién estrenado marido.

Seguimos por George St hasta The Rocks, un barrio muy típico y Circular Quay donde estuvimos anoche y hacemos fotos de la Ópera y el Harbour Bridge. Queríamos hacer la excursión de subir por el puente escalando pero no nos da tiempo, ya que se tardan 3h, así que en otra ocasión.



Miramos el reloj y aun tenemos tiempo de ir a los Royal Botanic Gardens y The Dome, unos jardines preciosos y enormes, de donde se tienen las mejores vistas del Opera House con el puente de fondo...



La verdad es que los jardines son fantásticos, estan muy cuidados y estan hechos para disfrutarlos, de hecho hay carteles que ponen “Pisa la hierba, abraza los árboles, habla con los pájaros, pero no les des de comer”. Me hizo mucha gracia. Los Australianos van a estos jardines a pasar el día y a tomar el sol (que no lo notas pero coje un montón... nos hemos quemado!). Hay plantas de todo tipo y animales muy variados.



Con el tiempo justo llegamos al hotel, nos hemos recreado más de lo esperado haciendole fotos a todo, pero ha valido la pena... aunque hayamos tenido que correr un poquito en el camino de regreso al hotel...

Super puntual llega el transfer que nos lleva al aeropuerto, hacemos el check-in con Jetstar y volvemos a entregar formulario en aduanas, esta vez de salida... que control! Y eso que solo hemos estado una noche.

Una vez pasados todos los controles de seguridad y adunas vamos a comer algo, que por aprovechar el tiempo hoy no hemos comido y en este vuelo no nos van a dar nada de nada... Mientras estamos comiendo nos damos cuenta de que nos hemos achicharrado en nuestro paseo por Sydney, con la nariz como una bombilla y los hombros como un tomate nos vamos de cabeza a una farmacia donde nos dan un gel de Aloe Vera para las quemaduras... la verdad es que no éramos los únicos con un tono rojo fosforescente, los había d peores... y es que el sol australiano es muy peligroso, el agujero de la capa de ozono está por estos lares y el sol hace mas daño, asi que ya sabeis que si venis por aquí protección solar siempre y de factor alto.

Pues bueno, ya está, nos vamos hacia Christchurch! Ais como pasa el tiempo de rápido, ya está aquí nuestro tercer salto! Ya nos queda menos de un mes para volver...




domingo, 21 de noviembre de 2010

21 de noviembre de 2010

Después de pasar 9 horas en el avion, intentando dormir sin conseguirlo llegamos al aeropuerto de Sydney sobre las 9 de la mañana. Aquí no teníamos transfer contratado, en la agencia no nos ofrecian este servicio y contratamos el mismo hotel por 62€ menos, no está nada mal el ahorro por lo mismo no?

El hotel es el Quality Cambridge Sydney, miramos un mapa (en el que no hay números) y decidimos coger un tren desde el aeropuerto. Cuando llegamos al panel de información nos dicen que el servicio de tren está suspendido y que en su lugar hay un autobus gratuito hasta la estación central... pues allí que nos vamos con los maletones :-)

Bajamos en central, según el mapa a una parada más del autobus y dos calles está el hotel, así que compramos los billetes y nos bajamos en Museum, la parada está delante del Hyde Park, que aunque mono y con animalitos australianos bastante más grandes que las ardillas es muchísimo más pequeño que su hermano londinense.

Al final el hotel está más lejos de lo que esperamos y cuesta arriba, que le vamos a hacer... por fin llegamos exhaustos al hotel, que está en un barrio gay por las banderas que se ven en los balcones, muy limpio y tranquilo.

Como llegamos antes de las 14h no tenemos la habitación preparada, así que dejamos las maletas en la locker room y nos vamos al Darling Harbour a dar un paseo...

Cuando llegamos allí vemos que ya se ha estrenado Harry Potter y las reliquias de la muerte y encima lo hacen en el Imax, ya, llamadnos frikis pero es lo que hay, compramos entradas para las 21h y nos comemos un sandwich por la zona. Paseando, paseando llegamos a las puertas del Wildlife World Experience donde hay animalitos autóctonos, ya que nos quedamos sin ir al Featherdale Wildlife Park por lo menos quiero ver koalas....

Despues de los insectos, serpientes y demás bichos por fin llegamos a la zona de los Koalas! Si pagas puedes tocarlos y hacerte una foto con ellos, asi que sacamos la cartera... ais que monada de animalitos, me llevaría uno a mi casa para estrujarlo si pudiero, son de peluche totalmente. Os informo que antes de pagar nada mireis todas las revistitas de bonos que hay en los hoteles y por todas partes porque había un bono de foto con Koala gratis que vimos demasiado tarde, al igual que un descuento para el Imax... pero que le vamos a hacer.



Despues de ver Koalas (que monos que son! Ya lo sé me repito mucho pero...) vimos Kanguros (que solo había machos, por lo que no tienen bolsa), Wallaby y otros bichos raros como el de la foto que en inglés se llama "Southern Hairy-nosed Wombat"



Cuando salimos de ver animalitos fuimos al hotel, ya eran más de las dos y podíamos hacer el check- inn, nos dieron la habitación y subimos las maletas, nos dimos una ducha y nos quedamos dormidos... a eso de las 18h nos despertamos y nos fuimos de nuevo a la zona del puerto de Darling. Como teníamos un poco hambre, de camino encontramos un local que se llama Face Pie, 100% recomendable, es una cadena que hacen cafes, bocadillos, cookies, muffins, etc. pero a lo grande!



Aun faltaba un poco para que empezara la película y estuvimos paseando por el puerto de noche, con mucho ambiente la verdad, música aborígen en directo, etc. Nos gustó mucho



Ya llegó la hora de Harry Potter, nos gustó mucho, y para los que estais poniendo caras raras no es para nada una peli de niños... y en Imax impresiona un montón. Según los Australianos es el Imax más grande del mundo, no sé si es verdad o mentira, pero grande lo era mucho.



Cuando salimos de ver la peli eran las 23:30 aproximadamente, y se nos ocurrió la idea de ir paseando hasta el Harbour Bridge para ver el Opera House iluminado... estaba más lejos de lo que pensábamos y nos metimos por unas calles que no eran demasiado turísticas y estaba todo desierto, si hubiera estado en otro país me hubiera muerto de miedo jajajaja, pero aquí no parece que la delincuencia sea un problema, igual solo fue suerte, pero la sensación era esa.

Al fin llegamos al puente, pero aun no se veia el Opera House, así que seguimos caminando, hasta que llegamos a Circular Quay, donde te queda a un lado el puente y al otro la Ópera.... precioso, había algun que otro turista más por allí, habíamos vuelto a la civilización!



Después de un millon de fotos más o menos afortunadas por la falta de luz nos dirijimos al hotel, esta vez por calles más centricas, fue un paseo muy agradable, aunque nos fuimos a dormir a eso de las 2 de la madrugada....

sábado, 20 de noviembre de 2010

20 de noviembre de 2010

Amanece en HK, suena el despertador,... uff que sueño, no hay manera de levantarse. La noche anterior hasta las tantas y los treintaitantos ya pesan, xD. La verdad es que nos hacia falta descansar.
Jessica eufórica con sus Converse nuevas estaba dispuesta a recorrer de nuevo todo Hong Kong :-)
Salimos del hotel sobre las 11:30 dejamos las maletas en consigna y fuimos al Golden Computer Arcade con la idea de comprar un gran angular para la cámara. Cuando vimos el precio otra vez, entendimos por que era tan barato, estaba marcado para pagarlo en 12 meses. Hong Kong es barato, pero no tanto!
En ese momento de desilusión, Jessica dijo algo así como, “estas seguro que no quieres mirar los aPad's?”... lo pensé durante 3 nanosegundos, y contesté, “venga, ya que insistes...”

Después de mirar en las innumerables tiendas y jugar un rato con esos trastos, como fiel tecnócrata que soy, me decidí por un Haipad MID701, con procesador ARM 11 de 7'' y con salida HDMI. Con el descuento pertinente, salió por 124 € con funda y todos los accesorios incluidos.

Al salir del centro comercial decidimos ir a la búsqueda del famoso restaurante de dimsum de la ciudad, pero nos costó mucho encontrarlo y llegamos tarde para comer. Si tenéis ocasión de ir al City Hall Maxim's Palace en la zona de central, no hagáis caso a la guía.

Buscando una alternativa, nos encontramos con una tienda de zapatos Manolo Blahnik. Lo dicho, esto es el NYC oriental. Jessica se quedo un rato babeando delante del escaparate. Con las pintas que teníamos, no era para entrar a comprar,.... digo, chafardear, xD.

Después de comer fuimos a devolver las Octopus Cards,... que pena, con el cariño que les había cogido. Nos devolvieron el deposito y nos sobró para comprar los últimos billetes y alguna muffin.

Volvimos al hotel a recoger el equipaje y nos dirigimos al aeropuerto con destino Sydney.

Ya estamos preparados para el segundo salto!