Buenozzzzz diazzzzzz, son las 6 de la mañana y suena el despertador, porque tan pronto? Porque estamos en un barco y el desayuno se sirve a las 7h (mala leche sabiendo que estamos todos de vacaciones)
Mientras desayunamos levamos anclas y volvemos a navegar por el fiordo, vamos hacia el mar de Tasmania, de repente el capitán aminora la marcha porque ha divisado foquitas junto a nosotros, el grupo de japoneses (suponemos) siempre los primeros en todo, salen raudos y veloces a cubierta y toman posiciones cámara en mano, nosotros subimos al siguiente nivel y tambien conseguimos las nuestras.
Cuando acabamos de desayunar subimos a la cubierta superior, afortunadamente hoy no hace tanto viento como ayer, pero fresquito que hace... El Mariner sigue su ruta por el fiordo de Milford... y nosotros nos sentimos tan pequeños...
El capitán vuelve a parar motores y nos anuncia que hay un pingüino crestado (mis prefes!) corriendo cámara en mano otra vez, como no los japos los primeros y no piensan dejar un hueco... gracias al tele que llevamos conseguimos una imagen decente, aunque no se le ve la cresta demasiado bien..
A eso de las 9:30 atracamos en el puerto de Milford Sound, como el plan para hoy solo es llegar a Queenstown decidimos parar en the Divide para hacer una ruta a pie de unas 3h, la Key Summit walk. El principio del camino trasncurre por un bosque, con los alpes del sur de fondo (que en realidad son las Montañas Nubladas jijijiji) y luego ya se accede a una cumbre alpina, el cambio de vegetación es sustancial, asi como en el valle se trata de bosque húmedo, lleno de helechos y los troncos de los árboles llenos de musgo, en la cumbre solo hay líquenes, alguna planta rastrera y algun arbusto pequeño... el aspecto es mucho más árido que la exuberante explosion de verde de la zona inferior, como todo en Nueva Zelanda... contrastes. Tenemos que decir que nosotros tardamos menos, fotos incluidas y hemos decidido acuñar una nueva palabra.
Kiwiri: dicese del guiri (turista) que pasa sus vacaciones en Nueva Zelanda y pretende hacer actividades propias de los Kiwis (nombre con el que se autodenominan los Nova Zelandeses)
Lo de kiwiri viene porque los kiwis son muy deportistas, les encanta caminar e ir de excursión, tienen un gran país para hacerlo. Pero a diferencia de los kiwis, que estan la mayoria en muy buena forma, los guiris que venimos no lo estamos tanto, y entre broma y broma, dedujimos que los tiempos marcados son para los visitantes (los kiwiris) y no para los kiwis, que evidentemente tardan menos y hacen menos fotos. Poque si nosotros bajamos tiempos, y mi forma física no es para tirar cohétes...
Seguimos nuestro camino hacia Queenstown, la carretera está llena de curvas asi que se hace más lento el avance, pero no hay prisa, nos vamos turnando con el coche y vamos disfrutando del paisaje... A medida que descendemos vemos aparecer el lago Wakatipu, la carretera lo bordea casi por completo y en una de sus riberas se encuentra nuestro destino, Queenstown... como ya es habitual en nosotros paramos infinidad de veces para hacer fotos, en una de ellas había tal vendaval que casi arranca las puertas de nuestro flamante Highlander (un poco sucio a estas alturas del viaje)
Al final llegamos a Queenstown, una ciudad que bulle energía, es muy diferente al resto de pueblos y ciudades que hemos visto hasta ahora, es muy dinámica, ofrece mil cosas para hacer, casi todas ellas arriesgadas, y es que señores, estamos en la ciudad del Puenting y demás locuras. Jordi quiere saltar, yo ya soy una pureta y me da miedo... pero él se queda con las ganas, son las 18h y el último salto es a las 17h... bueno, en otra ocasión.
Cuando llegamos al hotel, nos llevamos una grata sorpresa, nos han hecho un upgrade de habitación y nos han dado una con vistas al lago, que bien! Que se note la Honeymoon! Cuando subimos a la habitación nos encontramos una botella de vino blanco en hielo con 2 copas (made in NZ), un detallazo la verdad, aunque no nos la tomamos... ya sabeis que no somos de vinos y asi, a palo seco, hubieramos acabado perjudicados.
Salimos a dar una vuelta por la ciudad, toda ella edificada alrededor del lago y cenamos algo en un restaurante del centro. De vuelta al hotel paramos en una farmacia, y es que en Milford Sound, haciendo kayac en el fiordo me acribillaron miles de insectos en el único lugar donde no me puse repelente, en las OREJAS!!!! y como me ardian! Tenia las orejas rojísimas, llenas de bultitos y me ardian, me dieron una cremita que me calmaría el picor y era antiséptica, asi que me la lleve, costara lo que costara, porque ya me dolia hasta la cabeza...
Por el camino paramos en una tienda de ropa de montaña y souvenirs, si teneis que comprar regalitos hacedlo aquí, sin duda, a menos de la mitad de precio los mismos artículos que en otros sitios... Jordi se sintió un poco estafado por las otras tiendas. Por cierto, se llama Alpine Artifacts y está en el 34 The Mall, en realidad son un par de calles abiertas pero al estar llenas de tiendas y restaurantes le han puesto the Mall, como si fuera un centro comercial.
Despues de algunas compras nos fuimos a dormir, nos espera un dia movidito! Para variar :-)





Me encanta! q recuerdos nos trae vuestro blog! espero q en breve continueis contanto la aventura kiwi!!!!
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