jueves, 2 de diciembre de 2010

2 de diciembre de 2010

Decidimos levantarnos sobre las 7h,.... ya lo se, es muy temprano para ser vacaciones, pero hoy toca una excursión muy completa (Jetboat + kayak) y os puedo asegurar que vale la pena.

La excursión empieza a las 9h y tenemos como una hora de trayecto hasta Glenorchy. Unos 46 km de carretera sinuosa y de paisaje increíble. Al llegar, vemos un cartel de bienvenida en el que podemos leer algo que ya nos habíamos dado cuenta y que en las próximas horas nos sorprendería aun más.

"Welcome to Glenorchy. Gateway to paradise"

Nos dan todo el material para la excursión y nos dicen que podemos dejar todas las cosas de valor en un cobertizo de madera, que probablemente sea la única puerta con cerradura de todo el pueblo.
Podeis encontrar más información sobre esta gente en http://www.dartriver.co.nz

Equipados con el traje de neopreno y el chaleco salvavidas, salimos hacia la orilla de Dart River con un autocar que parecia circular mejor que un 4x4.


Allí subimos al jetboat,... alucinante. Velocidades de vertigo con solo un palmo de agua, trompos imposibles. Sencillamente genial!!!


Dejo un par de links para que veáis como las gastan estos kiwis, xD.

El recorrido del jetboat se adentra en el Dart River Valley y el espectacular Mt Aspiring National Park. Des de allí seguimos con funyaks (unos kayaks hinchables de dos plazas) permitiendo llegar a zonas únicamente accesibles con estas embarcaciones.
Después de unos 30' de hacer el ridículo dando vueltas y giros inesperados con el funyak, fuimos pillando el truco y coordinando poco a poco el remo.

Pasamos por algunas zonas que fueron escenarios de películas como El señor de los anillos, x-men, Avatar,...


En mi opinión, uno de los sitios más espectaculares de toda Nueva Zelanda es Rockburn Chasm. Podría intentarlo describir, pero me seria imposible. Las imagenes que vereis a continuación no tienen ni necesitan photoshop.



Llegados a este sitio, una de las guias, nos dice que el agua esta muy fria pero que es muy buen sitio para escalar y lanzarse al agua,.... Jessica me miró con cara de "si tu quieres salta, pero yo paso", así que le hice caso, xD.



Después del remojón, anclamos los funyak para disfrutar de un muy merecido buffet.
El dia acompañó con un radiante sol de verano y las vistas eran estupendas.

Con las fuerzas renovadas continuamos el recorrido, ahora con algo más de agua y algún que otro rápido que nos costó un poco sortear. Aun recuerdo que llegamos a unión de dos afluentes y una de las guias advirtiendo que tuviéramos cuidado con el remolino y, .... nosotros nos metimos de lleno, xD. El funyak parecia no querer ir a otro sitio, hasta que al fin, y aun no se como, salimos de allí.

El safari acabo a media tarde y nos dio tiempo de pasar por Arrowtown, un pequeño pueblo que aun conserva la estetica de la epoca de la fiebre del oro. Cuando llegamos, todos los comercios estaban cerrados; así que paseamos por la única calle del pueblo y volvimos al coche.


De camino a Wanaka, nos encontramos con uno de los sitios más populares donde hacer puenting. Lamentablemente, llegamos 30' después de que cerraran. Que mala suerte,...
Paramos para hacer unas fotos del puente y resultó que tambien se podia ver uno de los escenarios de LOTR.



Llegamos al hotel de Wanaka hacia el atardecer. El dia había sido intenso y la mañana siguiente nos esperaba una caminata de 5h por el glaciar, así que no tardamos en caer dormidos.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

1 de diciembre de 2010

Buenozzzzz diazzzzzz, son las 6 de la mañana y suena el despertador, porque tan pronto? Porque estamos en un barco y el desayuno se sirve a las 7h (mala leche sabiendo que estamos todos de vacaciones)

Mientras desayunamos levamos anclas y volvemos a navegar por el fiordo, vamos hacia el mar de Tasmania, de repente el capitán aminora la marcha porque ha divisado foquitas junto a nosotros, el grupo de japoneses (suponemos) siempre los primeros en todo, salen raudos y veloces a cubierta y toman posiciones cámara en mano, nosotros subimos al siguiente nivel y tambien conseguimos las nuestras.




Cuando acabamos de desayunar subimos a la cubierta superior, afortunadamente hoy no hace tanto viento como ayer, pero fresquito que hace... El Mariner sigue su ruta por el fiordo de Milford... y nosotros nos sentimos tan pequeños...



El capitán vuelve a parar motores y nos anuncia que hay un pingüino crestado (mis prefes!) corriendo cámara en mano otra vez, como no los japos los primeros y no piensan dejar un hueco... gracias al tele que llevamos conseguimos una imagen decente, aunque no se le ve la cresta demasiado bien..



A eso de las 9:30 atracamos en el puerto de Milford Sound, como el plan para hoy solo es llegar a Queenstown decidimos parar en the Divide para hacer una ruta a pie de unas 3h, la Key Summit walk. El principio del camino trasncurre por un bosque, con los alpes del sur de fondo (que en realidad son las Montañas Nubladas jijijiji) y luego ya se accede a una cumbre alpina, el cambio de vegetación es sustancial, asi como en el valle se trata de bosque húmedo, lleno de helechos y los troncos de los árboles llenos de musgo, en la cumbre solo hay líquenes, alguna planta rastrera y algun arbusto pequeño... el aspecto es mucho más árido que la exuberante explosion de verde de la zona inferior, como todo en Nueva Zelanda... contrastes. Tenemos que decir que nosotros tardamos menos, fotos incluidas y hemos decidido acuñar una nueva palabra.

Kiwiri: dicese del guiri (turista) que pasa sus vacaciones en Nueva Zelanda y pretende hacer actividades propias de los Kiwis (nombre con el que se autodenominan los Nova Zelandeses)


Lo de kiwiri viene porque los kiwis son muy deportistas, les encanta caminar e ir de excursión, tienen un gran país para hacerlo. Pero a diferencia de los kiwis, que estan la mayoria en muy buena forma, los guiris que venimos no lo estamos tanto, y entre broma y broma, dedujimos que los tiempos marcados son para los visitantes (los kiwiris) y no para los kiwis, que evidentemente tardan menos y hacen menos fotos. Poque si nosotros bajamos tiempos, y mi forma física no es para tirar cohétes...





Seguimos nuestro camino hacia Queenstown, la carretera está llena de curvas asi que se hace más lento el avance, pero no hay prisa, nos vamos turnando con el coche y vamos disfrutando del paisaje... A medida que descendemos vemos aparecer el lago Wakatipu, la carretera lo bordea casi por completo y en una de sus riberas se encuentra nuestro destino, Queenstown... como ya es habitual en nosotros paramos infinidad de veces para hacer fotos, en una de ellas había tal vendaval que casi arranca las puertas de nuestro flamante Highlander (un poco sucio a estas alturas del viaje)







Al final llegamos a Queenstown, una ciudad que bulle energía, es muy diferente al resto de pueblos y ciudades que hemos visto hasta ahora, es muy dinámica, ofrece mil cosas para hacer, casi todas ellas arriesgadas, y es que señores, estamos en la ciudad del Puenting y demás locuras. Jordi quiere saltar, yo ya soy una pureta y me da miedo... pero él se queda con las ganas, son las 18h y el último salto es a las 17h... bueno, en otra ocasión.




Cuando llegamos al hotel, nos llevamos una grata sorpresa, nos han hecho un upgrade de habitación y nos han dado una con vistas al lago, que bien! Que se note la Honeymoon! Cuando subimos a la habitación nos encontramos una botella de vino blanco en hielo con 2 copas (made in NZ), un detallazo la verdad, aunque no nos la tomamos... ya sabeis que no somos de vinos y asi, a palo seco, hubieramos acabado perjudicados.




Salimos a dar una vuelta por la ciudad, toda ella edificada alrededor del lago y cenamos algo en un restaurante del centro. De vuelta al hotel paramos en una farmacia, y es que en Milford Sound, haciendo kayac en el fiordo me acribillaron miles de insectos en el único lugar donde no me puse repelente, en las OREJAS!!!! y como me ardian! Tenia las orejas rojísimas, llenas de bultitos y me ardian, me dieron una cremita que me calmaría el picor y era antiséptica, asi que me la lleve, costara lo que costara, porque ya me dolia hasta la cabeza...




Por el camino paramos en una tienda de ropa de montaña y souvenirs, si teneis que comprar regalitos hacedlo aquí, sin duda, a menos de la mitad de precio los mismos artículos que en otros sitios... Jordi se sintió un poco estafado por las otras tiendas. Por cierto, se llama Alpine Artifacts y está en el 34 The Mall, en realidad son un par de calles abiertas pero al estar llenas de tiendas y restaurantes le han puesto the Mall, como si fuera un centro comercial.




Despues de algunas compras nos fuimos a dormir, nos espera un dia movidito! Para variar :-)

martes, 30 de noviembre de 2010

30 de noviembre de 2010

De camino a Milford Sound hacemos unas pequeñas rutas a pie.
Uno de los sitios más agradecido para hacer fotos era The mirror Lake, un lago de aguas muy tranquilas donde podias ver reflejado las montañas y el cielo de fondo... una gozada.



Hay que destacar el Lake Gun, un bosque frondoso de arboles muy antiguos, que invita a soñar en tiempos lejanos e historias épicas....
Para que los arboles más jóvenes puedan crecer, los más antiguos y grandes deben caer. Parecía que estabas en un lugar alejado de todo, y de pronto te encontrabas con grandes troncos cortados para facilitar el camino o arboles etiquetados para el registro.


Las montañas están plagadas de pequeños saltos de agua, lo que nos recuerda constantemente que estamos recorriendo los fiordos. Mires donde mires, la foto quedara espectacular, y el recuerdo es aun mejor.

Uno de los lugares más espectaculares de camino a Milford Sound, es The Chasm. El agua que baja de la montaña con mucha fuerza ha esculpido estas piedras dejando un paisaje que te quita el aliento.

Llegamos al puerto y la chica que me atiende para hacer el check in, me dice que nos han hecho un upgrade y que en lugar de ir en el barco Milford Wanderer, con literas y habitación compartida, vamos en el Milford Mariner en una habitación individual de matrimonio con baño.
Vamos, que en lugar de ir con los jovenes pobres, nos pusieron con los mayores y ricos,.... xD.
La pregunta que nos hacíamos despues, fue,... lo ha hecho por que nos vió con cara de Honeymoon, o por que me vió con cara de mayor?

La verdad es que estaba genial, el barco era mucho más grande y la habitación perfecta.

El barco nos paseó por todo el fiordo y nos llevó hasta el mar de Tasmania. Llegado a este punto, el capitán del barco, nos ofrece hacer una pequeña ruta en lancha (con los abuelos) para ver focas y otros animales, hacer kayak o bien nadar, seguido de una sonrisa sarcástica...
Allí, en un momento de valor extremo, y poca idea de lo que teníamos que hacer, nos lanzamos al agua con un kayak.

Nos dicen que el agua esta entre 10 y 12 grados,... para 2 mentes catalanas, esto significa frio, así que nos ponemos pantalones largos, polar, windstoper, las botas y salimos a cubierta.



“Que guapa que estas con el chaleco salvavidas,... has visto que la gente se esta poniendo repelente?
Has visto que este tio, tiene pinta de saber como va, y lleva bañador y chanclas? ”

Al cabo de 5 minutos en el kayak tenia una nube de sandflies a mi alrededor, pasaba la mano por mi cara y sacaba como 4 cadáveres de estos bichos. Jessica un poco más atrás estaba peleándose con las sandflies y el remo. Aprendí rápidamente que para evitar a estos pequeños vampiros, tenia que acelerar y moverme en el agua más deprisa... lo malo es que también salpicaba a los únicos pantalones que tenia. En un lago, la cosa parece más fácil, pero en el mar las olas dificultaban cualquier maniobra, sobre todo en la parte del mar de Tasmania.


Jessica, harta de las picaduras y del kayak decide volver al barco y de camino vemos a una chica que se lanza al agua en bikini,... alucinante! Se supone que el agua está a unos 10 ºC pero la cara de esta chica se ve muy relajada y tranquila, estuvo nadando y ayudando a acercar los kayaks al barco. Quedaban unos 40 minutos para la cena, así que me animé a subir al barco y a ponerme el bañador (y el repelente de sandflies).
Cuando salgo a cubierta, ya no quedan kayaks pero me dicen que hay tiempo para un chapuzón. Yo con el frío que tenia fuera, me aventuré a decirles que estaría unos 5 minutos o menos, xD.
Me tire de cabeza y noté como si agujas de hielo se clavaran en toda mi piel. El agua estaba helada, pero después de unos segundos tu cuerpo se acostumbra a esta temperatura y... sigue estando helada :-)
Dentro del agua, pensaba en como lo había hecho aquella chica para aguantar más de 30'. No podía salir inmediatamente, no después de eso,.... tenia que aguantar un tiempo prudencialmente aceptable,.... vamos que aguanté 2 minutos y salí corriendo del mar de Tasmania, directo a la ducha de agua caliente.


Ese bicho raro, de brazos morenos y torso blanco, soy yo, aunque puede confundirse con alguna especie de pingüino.

En Catalunya, cuando hablas de 5 semanas de vacaciones parece que sea mucho tiempo, aquí es todo lo contrario. Cuando decimos que estamos 22 en NZ, nos miran con cara de lastima, seguido de un “claro, con tan poco tiempo,....”. En la cena coincidimos con una pareja de novios, el había ahorrado durante 2 años y ella acabó la universidad, venían de Australia donde habían estado 1 mes, y ahora en NZ estaban algo más de 1 mes, luego también iban a Fiji, aunque no comentaron los días que estarían ni si era su ultimo destino.

Después de la cena, nos hacen una pequeña presentación de los fiordos, su formación, características, las actividades que te permite hacer,.... entre otras actividades, sale el kayak por el mar de Tasmania, vamos lo que acabamos de hacer hace un rato.... pues bien, nos pasan un video grabado por unos chinos no hace mucho, en el que se veía a un grupo de kiwiris en kayak y una orca saliendo del agua con la boca abierta,... juas! Que miedo! Y yo voy y me tiro en bañador!


Buscando por internet, pone que es un fake, pero según Real Journeys, es posible.

Paseamos un rato más por cubierta y volvimos a la habitación con la intención de salir más tarde para observar el cielo,.... pero el kayak, el chapuzón y sobretodo las picaduras de las sandflies nos dejaron K.O. Y acabamos en la cama.

lunes, 29 de noviembre de 2010

29 de noviembre de 2010

El guía de la tarde anterior nos sugirió coger el watertaxi de las 9h para dar una vuelta por la isla de Ulva. Pero nosotros, siguiendo la costumbre española, llegamos tarde. Mirando el time table, descubrimos que era el único que nos dejaba visitar la isla antes de coger el ferry de vuelta a Bluff. Mala suerte!

Así que decidimos hacer varias rutas a pie. Steward Island tiene poca carretera, está pensada para ser visitada con un buen par de botas o en BTT si tienes habilidades.
No hace falta andar mucho para descubrir increíbles calas paradisíacas y una flora espectacular.


Los animales que nos vamos encontrando por el camino parecen no tener miedo a los humanos, de hecho, unas 3 Kea's nos estuvieron siguiendo durante un buen rato por el bosque, y posaron para nuestra cámara.

Nos habían dicho que los kiwis en esta isla eran un poco diferentes a sus hermanos del resto de NZ, se suponía que eran más grandes y con el pico también más grueso. En Steward, estos animales tienen que comer algo más debido a su tamaño, por eso también es posible verlos de día....
Paseando cerca de la playa, veo un bicho muy parecido a un pollo sin alas, cruzando nuestro camino.
Rápidamente le digo a Jessica que creo que he visto un kiwi. En el iSite, había tours de observación de kiwis en los que no te garantizan que puedas ver uno, así que aquello parecía toda una proeza.

Al cabo de 5 minutos nos encontramos con otro, pero hay algo que falla. Se supone que los kiwis son muy tímidos y este se acerca a Jessica con ganas de mimos,... luego viene hacia mi, deja que le tire un par de fotos.
Al cabo de un tiempo, vimos que se trataba de una weka, un pájaro con pinta a pollo muy sociable, xD.

Después de unas 3h de camino, volvemos al hotel para comer y recoger las maletas. En el ferry aprovechamos para escribir algunas lineas para el blog y tirar algunas fotos más a este increíble lugar.

Según una leyenda maorí, la isla sur es una embarcación y Rakiura (o lo que es lo mismo, Isla Stewart) es el ancla.
http://en.wikipedia.org/wiki/Stewart_Island_/_Rakiura

En ambas islas se pueden ver parte de unas enormes cadenas de hierro que se hunden en el mar simbolizando esta unión.

De camino a Te Anau paramos en varias ocasiones en algún mirador para hacer alguna foto, pero no visitamos nada de camino. A las 8h nos esperaba una visita guiada por las Te Anau Glowworm Caves... impresionantes!!!
Te Anau significa en Maorí (Te Ana-au) “cueva con agua en espiral???” y en 1948 fue redescubierto por los europeos. < - - pendent d'ampliar
El agua ha ido esculpiendo fantásticas formas en esta cueva que no os podemos mostrar en foto, ya que se necesita una luz especial. Podéis visitar el link para haceros una idea.

Link Real Journeys Te Anau Glowworm Caves : http://www.realjourneys.co.nz/Main/TeAnau/

domingo, 28 de noviembre de 2010

28 de noviembre de 2010


Buff, hoy nos hemos levantado muy pronto, nos quedan más de 3 horas de carretera hasta Bluff para coger el ferry a las 10:30 que nos llevará a la Isla Stewart o Rakiura en maorí.

Nos hubiera gustado pasar por la zona de los Catlins que habíamos leido que era espectacular, pasar por el faro de Nugget Point para ver focas, leones marinos, elefantes marinos y pingüinos pero teníamos que renunciar a cosas, en tan pocos dias (si, digo pocos, porque aquí 22 dias no son nada, demasiadas cosas para ver...) hay que seleccionar que es lo queremos ver a toda costa y a lo que podemos renunciar... así que en vez de seguir la Southern Scenic Route continuamos por la SH1 que nos lleva directamente a Invercargill y luego a Bluff donde cogemos el ferry, aparcamos el coche y fuimos a hacer el check in.

En una hora de ferry llegamos a Stewart Island, fuimos a nuestro hotel a dejar las mochilas que estaba a 3 minutos caminando del muelle y a la oficina de información para confirmar la ruta a pie que teníamos reservada y que nos diran algun mapa de la isla con cosas para hacer.

La verdad es que la isla no es tan pequeña pero solo tiene un núcleo habitado, Oban (aunque sus habitantes prefieren llamarlo Halfmoon Bay). Tiene 400 habitantes censados, aunque en verano asciende hasta 2000.

Vamos a dar un paseo hasta una cala muy bonita de arena dorada y se nos ocurre meter los pies en el agua... diossssss que fría que está, pero lo peor es que hay gente (2 personas) bañándose, los kiwis estan locos, porque está realmente fría, a unos 10 grados... casi nada.

Como aun nos queda un rato hasta la hora en la que hemos quedado con el guia vamos al hotel y como hace muy buen dia salimos a la terracita que tiene y nos sentamos tranquilamente en las sillas, frente al mar, tan cerca que el rumor de las olas se oye prefectamente, mientras en un bar cercano un músico espontaneo arranca notas a su guitarra y la acompaña con voz rota entre sorbo y sorbo de cerveza, ciertamente es un buen lugar para tomarse un descanso de la ciudad...

A las 18:00h bajamos al encuentro de nuestro guía, como solo estamos nosotros dos podemos hacer la ruta con las paradas que queramos. Nuestro guía se llama Benson, antiguo maestro en Auckland, cambió la vida de la ciudad por la paz de la isla Stewart, afortunadamente para nosotros, a ser maestro, su acento es más neutro y le entendemos perfectamente.

Nos lleva en furgoneta hasta un extremo de la isla y vamos caminando por unos senderos protegidos. En la isla Stewart estan intentando recuperar la fauna y la flora autoctonas de antes de que llegaran los europeos. Benson nos explica que los árboles de la isla son bastante jóvenes, porque los europeos talaron todos los árboles de la isla para cultivar y criar animales (eso fue a finales del siglo XIX más o menos) Tambien nos explica que los europeos trajeron las ratas y los possums, unas verdaderas plagas en toda Nueva Zelanda, ya que se comen los brotes tiernos y los huevos y las crias de las aves.

La excursión es bastante interesante, el guia nos explica la historia de la isla, nos muestra las plantas y los pájaros que nos vamos encontrando, etc.

Esa tarde cenamos en el hotel (no hay demasiados lugares para escoger) la especialidad son las ostras pero como intuiréis los que nos conocéis, pasamos de ostras...

Jordi quería salir a observar el cielo, pero estaba todo nublado, asi que lo tendrá que dejar para otra ocasión...


sábado, 27 de noviembre de 2010

27 de noviembre de 2010

Salimos sobre las 9:00h del hotel y nos dirigimos a Moeraki, un pequeño pueblo pesquero famoso por unas formaciones geológicas muy peculiares.
En la playa y con la marea baja se puede encontrar grandes coras de forma esférica en la arena, que reciben el nombre de Moeraki Boulders. (link wiki)

Foto Moeraki Boulders < -

Se accede a la playa des de la misma SH1, a un par de kilómetros del pueblo. Puedes pagar 2$ como los turistas pardillos como nosotros y acceder por las escaleras del restaurante que hay al lado del iSite, o bien aparcar 200m más cerca de Moeraki y acceder des del mismo parking.

Según la guía paseando por la playa se llega al pueblo y al faro de madera. Lo cierto es que se puede acceder al pueblo des de la playa, aunque el paseo no es muy cómodo, existe un camino que bordea la playa y que está bien indicado. Eso si, paseando por la playa puedes encontrar una gran cantidad de Paua Shell.

Foto  Paua Shell <-

Por lo que respecta al faro, es imposible siguiendo la playa, este se encuentra en una colina de difícil acceso por carretera, y de difícil acceso con pies de gato des de la playa, xD.

Visitamos el pueblo, que no tenia nada de especial a parte de sus populares restaurantes de marisco. Al salir de Moeraki vimos indicaciones para llegar al faro, y nos aventuramos a seguir una carretera sinuosa y sin asfaltar hasta llegar al light house (o sea el faro, xD).
La sorpresa fue que había un punto de observación de pingüinos y focas, menos turístico y menos masificado. Para observar los pingüinos de ojos amarillos, hay una pequeña cabaña de ventanas estrechas con varios prismáticos. 

Foto cabaña <-
Fue una suerte encontrar este lugar, vimos los pingüinos muy de cerca, leones marinos, y un par de ballenas que jugaban a un par de km de la costa.... espectacular!

Foto Ballenas <-

Sobre las 19h llegamos a Dunedin, una ciudad de unos 100mil habitantes con una gran oferta de bares con música en directo.
Intentamos llegar a Tunel Beach pero no tuvimos mucha suerte, el iSite estaba cerrado y solo teníamos las indicaciones de google maps que nos facilitó el chico de recepción del hotel.

viernes, 26 de noviembre de 2010

26 de noviembre de 2010

Hoy nos hemos levantado tranquilamente, ayer estuvimos observando estrellas en el hemisferio sur hasta las 2h, así que hemos decido no madrugar, el hotel tenía el check out a las 10:30 y a las 10:29 salíamos por la puerta... desayunamos tranquilamente en el Bakery & Coffee una muffin con un café con leche (latte) con vistas al lago, que esta mañana está especialmente bonito... ha amanecido soleado y eso significa que se puede ver el color turquesa de sus aguas...

Como hoy no tenemos mucha prisa decidimos recorrer la ribera del lago en sentido contrario a como lo hicimos ayer, la cámara hecha humo, mires a donde mires quieres capturar ese momento para siempre, pero ninguna cámara puede guardar las sensaciones, ese color, los reflejos del sol sobre sus aguas, el sonido de las pequeñas olas en su superficie, la fresca brisa sobre la piel, el olor a bosque... todo es perfecto... bueno, si el grupo de japoneses no estuviera revoloteando por todas partes e intentando robarnos planos.

Al cabo de un buen rato decidimos ponernos en camino hacia Oamaru, vamos por la carretera del interior, así pasaremos por el lago Pukaki, el Monte Cook, Twizzle, ….

Vamos conduciendo tranquilamente por la SH8 aun comentando lo maravilloso que nos ha parecido Lake Tekapo, que nos jubilaríamos allí, cuando de repente, despues d una curva y un cambio de rasante... aparece el lago Pukaki... nos quedamos los dos sin palabras, a mi personalmente se me puso la piel la de gallina y no me salían las palabras. Jordi empezó a buscar una zona donde poder parar, hacer unas cuantas fotos y recuperarnos de la impresión.

No éramos los únicos que habíamos pensado lo mismo, dejamos el coche como pudimos en la cuneta, cámaras al cuello y ahí nos ves, con cara de tontos, la mandibula practicamente desencajada... parecíamos dos niños pequeños en la mañana de reyes... la imagen del lago, con esas aguas opalinas, el cielo azul intenso y el Monte Cook de fondo... sin palabras...

La carretera seguía bordeando el lago, paramos en un area de descanso y nos comimos un sandwich en una mesa mirando el lago... el restaurante con las mejores vistas que pudimos encontrar, el momento era símplemente perfecto, no podíamos pedir más.


Con tristeza en el corazón dejamos el lago Pukaki a nuestras espaldas, nos adentrábamos en la región de Otago... paramos el pueblo de Twizel, que no tendría nada de especial pero allí se encuentran los campos del Pelennor... como frikis que somos fuimos a informarnos de los tours, ya que es terreno privado...pero ya era tarde y no pudimos hacerlo, ohhhhhhhhh...

A la altura de Omarama cogimos la carretera 83, tambien autopista, pero como ya hemos comentado sus autopistas no son lo mismo que aquí, bastantes curvas en este caso, aunque eso si, buenas vistas, lagos a derecha e izquierda, bosques, montañas y un cielo azul... A la altura de Otekaieke (si, los nombrecitos maoris son de lo más... complicado) vimos un cartel de pinturas rupestres en roca maorí (Takiroa Maori Rock Art), aparcamos y cuando bajábamos del coche un chico nos dijo que estaba cerrado, le dimos las gracias por avisarnos y nos preguntó que de dónde éramos (es evidente que nuestro ingles nos delata) “Spain” oimos la voz de una chica “soys españoles?, yo tambien!” resulta que ella era de Burgos y él de Viena, estarian unos 2 meses recorriendo Nueva Zelanda con su niña de 22 meses (hasta los 24 no pagan en ningun sitio). Ellos tambien iban a Oamaru a ver los pingüinos pero antes pararían a ver las Elephant Rocks que estaban de camino...nosotros lo habíamos descartado porque creíamos que se nos iba de la ruta, pero nos enseñaron su guia (nos lo apuntamos para comprarla, muy completa y con todos los puntos de interes marcados) y bueno, nos estubimos persiguiendo todo el dia.

A la altura de Duntroon vimos las señales para ir a Elephant Rocks, aquí se rodó la escena de la batalla en el campamento de Aslan de las Crónicas de Narnia. En cuento entramos ves claramente de que escena es, es exactamente igual, solo te faltan leones, centauros y demás luchando.


Despues de tirar mil fotos volvimos a la 83 y a la altura de Pukeuri cogimos de nuevo la SH1 hasta Oamaru. El hotel estaba en la misma carretera principal, asi que hicimos un check in rápido, la chica de recepción nos dio un mapa y nos indicó donde y cuando ir a ver a los pingüinos...

Primero fuimos a ver los pingüinos de ojos amarillos, en la zona norte del pueblo, ver estos es gratis, hay una zona de observación libre y los pingüinos llegan a la playa que hay justo debajo, está prohibido entrar en la playa en la época de cría (que es justo ahora). No llegamos a tiempo de ver cómo llegaban a la playa desde el mar, pero si tuvimos ocasión de ver algún pingüino despistado, incluso un par de ellos bastante cerca de la zona de observación.

Después fuimos a la colonia de pingüinos azules, en este caso han montado un tinglado importante para verlos, previo pago de 25 $, pero como habíamos hecho los deberes, en la mayoría de blogs que habíamos leído decían que desde el parking se veian perfectamente... así que decidimos ahorrarnos 50$ y esperar, alli nos volvimos a encontrar a la pareja austroespañola que tambien esperarian en el parking... así que nos sentamos en el bordillo y a esperar... pensábamos que ya no veríamos pingüinos, se hacía tarde y los que habían pagado la entrada al centro de visitantes empezaban a salir... pero entonces oimos unos ruidos (las crias llamaban a los padres) y allí estaban, unos minipingüinos de unos dos palmos de altura (monísimos) que iban por la playa en busca de sus crias. Estuvimos un buen rato y cuando ya nos íbamos paramos ell coche de repente, un grupito de pingüinos estaban cruzando la calle, todos en fila la mar de graciosos y esperando a que los humanos se apartaran, yo estaba emocionada, los tenía a menos de medio metro y eran una cucada!!! la pena es que ya era oscuro y las fotos no salían, había que tirar sin flash para no traumatizar a los pingus, así que bueno, la experiencia es lo que nos queda.

Y así, emocionados por el encuentro pingüinil nos fuimos de nuevo al hotel, mañana nos esperaban más aventuras.